Infoxicación versus Infonomía
Hasta hace relativamente poco tiempo, el problema para muchas personas era la falta de información. La información de todo tipo y el conocimiento eran un privilegio que no estaba al alcance de todo el pueblo. Hoy en día, en tiempos de Internet, el problema es justamente el contrario, el exceso de información.
El concepto infoxicación como término para definir “ la intoxicación de información” (nacido del cruce entre las palabras información e intoxicación) ,fue acuñado por Alfons Cornella, fundador y presidente de Infonomía (empresa de consultaría de innovación con sede en Barcelona); que lo usó por primera vez en el Newsletter Extra!-Net nº 187 publicado en 16 de diciembre de 1996 a través de la Red IRIS. En 2003 Infonomía publicó el libro Knewton: buscando un orden en la información.
La intoxicación, también conocida como obesidad informacional, intoxicación informacional, sobrecarga informativa, informations overload,…., supone enfrentarse situaciones en las que existe un exceso importante de información a procesar, y debido a ello, se producen situaciones de ansiedad, algo que se ha dado en llamar “síndrome de fatiga informativa o síndrome de fatiga por exceso de información”.
Este síndrome corresponde a un cuadro, que aunque no reconocido por los manuales médicos, tiene manifestaciones tales como dolor de estómago, pérdida de visión, problemas de atención y concentración, dificultad para el análisis y la toma de decisiones, búsqueda constante de más información, ansiedad, estrés y trastornos del sueño, cansancio; es decir provoca todo un agotamiento y un desbordamiento físico y mental debido la exposición, consumo y manejo excesivo de información.
Este término fue propuesto por el psicólogo británico David Lewis en un informe titulado “¿Muriendo por la información?”.
Algunas de las causas que pueden llevarnos a estar intoxicados son:
o Recoger más información de la necesaria para apoyar nuestros razonamientos a la hora de tomar decisiones.
o Recibir una gran cantidad de información que no solicitada ni útil.
o Buscar más información de la necesaria para tratar de comprobar que la que se tiene es la correcta.
o Demostrar las justificaciones de las decisiones.
o Recoger información, imágenes y textos por si pudiese ser útil en un futuro,
o Tratar de obtener toda la información posible sobre un tema.
Y ¿qué hacemos si estamos infoxicados?
Soluciones para combatir la sobrecarga informativa
o Barras que suprimen ventanas emergentes.
o Desactivar el aviso de entrada de los correos electrónicos cuando debemos terminar una tarea o a determinadas horas del día o de la noche.
o Redactar los correos electrónicos de forma breve y sin preámbulos.
o Suscribirse a RSS para obtener en un solo sitio los titulares actualizados de los temas de interés, sin necesidad de navegar por distintos blogs y páginas Web.
o Organizarse para la lectura de información en horarios determinados.
o Mantener una lista diaria de tareas y prioridades laborales y personales.
o Tratar cada mensaje electrónico una sola vez: leerlo, responderlo o reenviarlo y borrarlo inmediatamente.
o Crear carpetas para organizar la información que llega por correo electrónico.
o Programar el apagado de móviles y dispositivos portátiles durante las reuniones y a determinadas horas del día o de la noche.
o Centrarse en las fuentes profesionales de nuestro interés y no dejar que otras actividades internáuticas nos distraigan
o Medir la capacidad de lectura por día, porque por más suscripciones que tengamos, no vamos a poder leer todo lo recibido.
o Ordenar los tiempos expuestos a la información.
En contrapartida a la intoxicación encontramos el término Infonomía que es “la gestión inteligente de la información”, que pretender proporcionar ideas y métodos para mejorar el uso de la información.
Enlaces de interés:
Infoxicación o el problema del exceso de información. Papeles de Inteligencia
Página web de Alfons Cornella.
Libro “Intoxicación: buscando un orden en la información”. Descargable en pdf.
Del caos al orden: encontrar, filtrar y coleccionar contenido educativo. Totemguard.
La era de la infonomía. Luis Ledesma

